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Desde el escritorio de KBULLA

Monsieur l'abbé, detesto lo que escribe, pero daría mi vida para hacer posible que Ud. continúe escribiendo. (Carta de Voltaire a M. le Riche. Febrero 6 de 1.770)


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Ciudad Guayana, lunes, 10 de abril de 2006

MÁS FALSO QUE SALUDO DE ALCABALA.


Viendo la forma abierta y desafiante con la que el hampa se ha enquistado y expandido cual metástasis dentro del sistema policial venezolano, viene a mi mente 2 programas de PRIMER PLANO que en su momento trataron sobre el tema. En uno, el invitado era el criminólogo Juan Manuel Mayorca. Éste se refería, a su estadía por varios años en Inglaterra. Recordaba cómo sus niños saludaban al bobby (policía de punto) al ir al colegio por las mañanas y que tal situación resultaba inimaginable para cualquier venezolano en su país. También en otro programa, Marcel Granier entrevistó al escritor Carlos Rangel y éste hacía mención a la aprensión que le producía el tener que dar la vuelta todos los días al final de la no terminada Avenida Boyacá (Cota Mil), en donde se encontraba una patrulla de policía estacionada en forma sempiterna. Refería Carlos Rangel, que si a un hombre como él le daba recelo el tener que pasar frente a ese punto de control, qué no podía llegar a sentir un ciudadano común al respecto.

Estos programas a los que hago referencia, corresponden a la segunda mitad de la década de los 70. Tres décadas después, la situación no sólo ha desmejorado en extremo, sino que se ha llegado al límite en el cual detrás de los delitos más aborrecibles está la sombra de la impunidad cobijada bajo el amparo del cargo de quienes se suponen ser los custodios de los derechos básicos del ciudadano común.

La realidad es, que el venezolano antes que ver en los cuerpos de seguridad del Estado a los garantes de la seguridad ciudadana y el orden social, siente que tiene frente a sí a personas casi que amorales, cuya investidura de poder y convivencia cercana al delito los hace acreedores a la mayor de las desconfianzas que un ciudadano pueda tener por una institución subordinada al control del Estado. Siente que mientras menos contacto tenga con estas instituciones, más seguro está, por paradójico que pueda sonar.

Y este temor no es gratuito ni mucho menos infundado. Todos sabemos (por experiencia personal o de allegados) de situaciones en donde los transgresores de la ley resultan ser justamente aquellos a la que su resguardo les ha sido encomendada. De ahí, que la gran mayoría de los delitos no sean denunciados a los cuerpos policiales. El ciudadano común siente que pierde su tiempo cuando acude a denunciar su caso. Que no sólo no se le presta la debida atención e interés, sino que de paso recibe un maltrato que en ocasiones supera al que vivió en manos del hampa.

Otra situación que se vive, y a la que erróneamente se le atribuye como de responsabilidad total de los cuerpos policiales, es la de los prontuarios. Con su denuncia usted logra que se ponga preso al delincuente, para verlo pasar frente a Ud. a las pocas semanas. Es así como uno lee reseñas periodísticas que dan cuenta de innumerables entradas a los retenes policiales y penitenciarías de delincuentes que no terminan de pagar nunca una condena. Los jueces se excusan indicando que los fiscales preparan mal los expedientes o que la policía judicial (creada para tal fin) no presenta las pruebas necesarias. Se da el caso en que la tecnología presenta nuevos métodos de recolección y evaluación de pruebas, pero los mismos no son aceptados por los jueces debido a la existencia de leyes anacrónicas de las que ningún legislador se preocupa por promover su actualización, para estar en concordancia con el avance de la ciencia. Vemos entonces, como la apatía, el abandono y hasta la complicidad por omisión, alcanzan, y hermanan en responsabilidad, al poder legislativo y judicial.

En Maracay, Caracas y Maturín se utilizaron alcabalas para secuestrar a personas. ¿Cómo explicar que unos antisociales bloquean una calle simulando un operativo y que ninguna patrulla reporte al comando la extraña existencia de una alcabala que en la reunión de la mañana en el comando, no fue señalada o indicada como instrucción o acción especial a acometer? Porque uno supone que estos oficiales no salen a la calle a hacer lo que les salga del fondo del alma, sino que reciben instrucciones precisas sobre la labor del día, el área a patrullar, operativos especiales a ser realizados, etc. Al menos, así nos lo presentan las series policiales "gringas" y a uno le parece que eso es lógico, que ese es el deber ser de un grupo de hombres armados que salen a la calle, a codearse con la escoria de la sociedad, sin supervisión ni control alguno. De igual forma, uno supone que estos oficiales al regresar a su comando deben presentar o rellenar un informe sobre las novedades habidas durante su estadía fuera del comando. Es decir, uno asume que se trata de una labor coordinada, porque para algo se trata de una institución en donde se practica el orden cerrado y se subordinan los cargos. Evidentemente, no hay control alguno. No hay control, no solamente en cuanto a lo que hace un hombre armado en la calle. No hay control ni en la preselección y selección efectiva del personal que forma parte de una institución que debiera ser un ejemplo de servicio ciudadano.

En Puerto Ordaz, en lo que se conoce como la Redoma de la Piña, hay siempre una alcabala policial cuya función y éxito me es completamente desconocido. Unas veces están en la propia redoma. Otras, frente al Centro Comercial San Miguel 2. Últimamente están frente a TOYOGIL. Su presencia es notoria, pues logran (si es lo que en verdad se proponen) romper la fluidez del tránsito. De tanto que me ha tocado pasar por esa zona, quiso la mala suerte que un día me detuvieran. Tener que bajarme del carro, abrirles desde la maleta hasta la guantera, presentar documentos de propiedad, cédula, licencia de conducir y certificado médico (no siendo fiscales de tránsito) ver que tuviese la calcomanía del pago de trimestres (tampoco son funcionarios tributarios de la alcaldía) pasando por preguntas del estilo como ¿el carro es suyo señor? ¿lleva ud. algún tipo de armamento? fue la tónica de la pesquisa realizada por los oficiales. En ninguna parte se asentó que fui detenido en un punto de control y que resulté solvente. Como tampoco he visto que lo hagan con gente que dejan detenida durante unas horas, hasta que misteriosamente después, uno ve que esos "carros detenidos" sorpresivamente siguen su rumbo. Al momento de guardar mis documentos frente a uno de los oficiales, éste observó que yo portaba un carnet del ministerio de la defensa. El joven me dijo, con la entonación de voz de quien cree que pilló al mentiroso: ¿eso no es un permiso de porte de armas? No, le respondí al tiempo que lo sacaba de mi cartera y se lo mostraba. Es la inscripción militar. Muy sorprendido, el joven me devolvió el carnet, al tiempo que exclamó: ¡clase 1.9ZY! El asombro del bisoño y sabrosón oficial obedeció al hecho de que EL KBULLA es lo que se dice un “baby face”. Lo que menos esperaba este muchacho, es que EL KBULLA tuviese edad suficiente para ser biológicamente su padre.

¿Qué buscan en ese ya perenne punto de control? Uno, que piensa mal, cree que buscan a alguien que tenga alguna falta de documento para hacerle ver la importancia de tener sus papeles al día al tiempo que, al mejor estilo de la mordida mexicana, le pidan a uno “pa' los frescos”. La verdad sea dicha, a mi no me pidieron, ni me insinuaron nada. Pero, ¿cómo hacerlo con alguien que tenía hasta su inscripción militar del año catapún en la cartera? Qué hace una unidad patrullera detenida durante horas y horas en vez de estar haciendo rondas en el sector designado, es algo que a los propios superiores parece no importarles. ¿Rinden algún tipo de informe sobre la labor del día, número de vehículos requisados, principal falta encontrada, etc, etc? Me temo que no, pues jamás los he visto anotando algo o a sus superiores informando a la prensa (léase justificando) sobre el éxito de tales operativos. Ahora la policía cuenta con nuevas unidades. Unas “pick up” marca NISSAN. Uno las vé transitando las calles raudas y veloces. Las he llegado a ver estacionadas como un vehículo más, en los estacionamientos del último centro comercial de moda de la ciudad, el cual cuenta con una nutrida, sobrada y eficiente unidad de seguridad interna. Uno, necesariamente concluye que ellos también están haciendo shopping. Es decir, no están trabajando. De hecho, los he visto por las mañanas, cuando llevo al niño al colegio, en igual menester... con las pick up NISSAN de patrullaje.

La seguridad, el derecho a la propiedad, a transitar libremente, el derecho a la vida que tiene todo ciudadano de una sociedad equilibrada, en donde se fomenten los valores en que se debe sustentar la democracia, se le escapa de las manos a los responsables del gobierno, quienes se apuran a decir que no se politicen estos abominables sucesos. Desde el presidente hasta el fiscal general han manifestado a los cuatro vientos que a ellos los quieren asesinar. Si estos personeros, que cuentan con ropa blindada y varios “anillos de protección” de guardaespaldas, manifiestan a viva voz su temor, ¿qué le queda al venezolano común de a pie?

La inseguridad, el miedo a no regresar con vida a la casa, es la verdadera guerra asimétrica a la que todos los días se vé expuesto el venezolano. Desarmado y huérfano de protección contra el hampa por parte del Estado, sale todos los días a jugarse la vida en la ruleta rusa de la indiferencia, la apatía y la desidia gubernamental.




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9 COMENTARIOS:

A las 12:47 p. m., Blogger Stokma vino y dejó por escrito:

muy bueno tu punto Kbulla, me entere que habian apresado a algunos involucrados en el secuestro-asesinato de los Faddoul, eso me hizo recordar el chiste del concurso policial donde cada pais tenia que "conseguir" a un conejo en una cueva obscura en el menor tiempo posible con la finalidad de probar su efectividad a la hora de actuar, los Venezolanos (la PTJ) salieron tan solo 10 minutos despues de entrar con un cochino que usaba sus dedos para simular orejas de conejo mientras gritaba "no me peguen mas!, soy un conejo!, soy un conejo!..." me pregunto seriamente quienes seran los cochinos que "atraparon" esta vez?

 
A las 3:02 p. m., Blogger KBULLA vino y dejó por escrito:

Tiene razón, amigo STOKMA. No hay gobierno en el mundo ante el cual el ciudadano común acceda a creer a pies juntillas todas sus declaraciones. Pero este gobierno, gracias a sus personeros estrellas, se lleva los palmarés.

Todavía es motivo de guasa las declaraciones del ex-capitán (¿se da cuenta que en este gobierno la mayoría de sus funcionarios son ex-algo?) Carreño cuando casi que nos metía por la cara el acta de defunción de Vladimir Montesinos emitida por la base naval de El Callao en el Perú (o algo así). O cuando muy sobrio él, fue y alertó a Venezuela sobre la labor de espionaje de alcoba que ejercia DIRECTV entre sus subscriptores.

Veo al fiscal general de la república dando declaraciones, e inmediatamente viene a mi memoria la vez en que dijo que lo que pasaba con los señalados como asesinos del fiscal Anderson era que tenían dobles. Esa era la razón por la que los acusados estaban en donde los mismos acusados demostraban que era imposible que estuviesen. No era un problema de ubicuidad, como en un momento se pensó. Simplemente es que estamos llenos de dobles. Y mejor no hablar del "psiquiatra" que resultó que estaba pagando condena en una cárcel en Colombia, cuando supuestamente había sido testigo presencial de una reunión conspirativa en Panamá.

Buena la hemos hecho Juan Bimba, con semejantes mitómanos hemos topado.

Saludos. ¡Que diga!: OINK, OINK.

 
A las 3:08 p. m., Blogger Webmaster Bellas Venezolanas vino y dejó por escrito:

Saludos Kbulla... Siempre visito tu Blog, pero no siempre dejo un comentario...

Parece mentira que después de tanta alharaca en los medios, los autores materiales se van a "entregar" asi de facilito...

 
A las 8:52 p. m., Blogger Stokma vino y dejó por escrito:

puse el chiste en mi blog jeje, es que me asombra tanta efectividad policial.. en 40 dias de secuestro no hicieron un carajo, pero comenzaron las protestas, y ya tienen a 6 presos y 14 implicados y complices, y eso tan solo en una semana! de continuar las protestas seguro estos numeros subiran prograsivamente! claro, todos cochinos supongo...

 
A las 9:45 a. m., Blogger EnigmasExpress /Gandica vino y dejó por escrito:

Hola K-Bulla:
Sólo un comentario que no sé hasta que punto pueda o no ser relevante ante esta magnitud de problema de delincuencia.
A finales de los 90 "creo", usted es mejor para las fechas que yo, se dió inicio al nuevo sistema judicial que puso en libertad a varios de miles de delincuentes. Supongo que dicha medida también ha tenido su peso en nuestra sociedad.
Gran saludo.

 
A las 3:52 p. m., Blogger KBULLA vino y dejó por escrito:

¡Cómo le gusta jalarme la lengua, amigo GANDICA! JAJAJA.

Usted se refiere a la implementación del CÓDIGO ORGÁNICO PROCESAL PENAL (COPP) en julio del año 2.000.

El padre de esta reforma de la ley penal es nada más y nada menos que el Dr. ELIO GÓMEZ GRILLO. Toda una eminencia dentro del ámbito penal en Venezuela. Su curriculum profesional (tanto de estudios como de cargos desempeñados) es impresionante. Extraño su columna semanal en la página C-1 de EL NACIONAL (CRÓNICAS), cuando nos narraba sus visitas (e impresiones) por los diferentes sistemas penales del mundo a través de sus visitas a las cárceles de los países anfitriones.

Con la aplicación del COPP, el Dr. Gómez Grillo buscaba eliminar el hacinamiento y promiscuidad de nuestras cárceles. Dado que nuestro sistema carcelario es 100% punitivo (sin que contemple ningún tipo de reeducación para la deseada y lógica reinserción del individuo en la sociedad) el Dr. Grillo consideraba que había casos en que el reo estaría mejor si se le disminuía la condena (bajo ciertas premisas) que seguir permaneciendo en esas universidades del delito.

El problema fue, que el reo de supuesta menor cuantía, volvió a la calle sin justamente ningún tipo de reeducación.

Es justamente la aplicación del COPP, la que impide que se pueda mostrar a la prensa el rostro del delincuente, ya que se debe suponer su inocencia previa así sea capturado en flagrancia o se autoinculpe. Y para mí, esto encierra una contradicción porque con esto se evita que cualquier otra persona que haya sido víctima de la persona capturada, pueda identificarla e ir a presentar formalmente su denuncia. Claro que para esto (para que se animara a denunciar su agresión) haría falta que el venezolano contase con un sistema judicial en el cual creer.

Dicen que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones. Creo que el Dr. Gómez Grillo pecó de buena gente, pues lo que buscaba con la aplicación de esta ley no se ha dado para nada.

Saludos.

 
A las 3:06 p. m., Blogger unocontodo vino y dejó por escrito:

Bueno post como siempre...
Si la memoria no me falla, en una de esas encuestas, hechas a Venezolanos que se iban del país, cosa que nunca ocurrió a excepción de algunos becados,... decía que la causa principal de querer irse, era la "inseguridad", cuando la gente cree que es por culpa del Gobierno y su presidente en sí, aunque siendo este culpable indirectamente, por no decir directamente, ya que la Genialidad de Weil así lo trata de hacer ver.

 
A las 8:22 p. m., Blogger M@GOO vino y dejó por escrito:

Lo sentimos pero este blog es demasiado bueno asi que lo agregamos a la valla maldita o mejor dicho: La valla que mas raya.

www.asomaldito.blogspot.com

 
A las 11:41 p. m., Blogger Lita24 vino y dejó por escrito:

Hay alguien aqui?
Ecoooooooooooo...Ecoooooooooooo...oooo

 

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