EL MÉDICO ES EL ÚNICO PROFESIONAL QUE ENTIERRA SUS ERRORES.
Un amigo mío tenía pautada para el día de hoy una operación de resección transuretral de la próstata, a la vez que iba aprovechar la necesidad de esta intervención para operarse de 2 hernias inguinales. Una de ellas los suficientemente grande como para tener que colocarle una malla. Menos mal que mi amigo no vive en Cuba.
Bien sea porque en esta época todavía "Pacheco" está haciendo de las suyas en Caracas o bien porque los nervios hicieron estragos en su sistema inmunológico, el caso es que a mi amigo lo agarró un gripón el fin de semana. Dado que los síntomas no sólo arreciaban sino que hasta tenía fiebre, mi amigo trató de ponerse en contacto con el médico principal que lo estaba tratando (y que a la vez lo iba a operar) pero con resultados negativos. Lo más que logró, es que lo atendiese uno de los asistentes de este médico. A decir verdad, mi amigo no buscó primariamente molestar al médico, pues sabe de su carga de trabajo, sino que buscó contactar a uno de sus varios asistentes. El caso es que logra después de varios intentos la comunicación telefónica y explicar su caso. La respuesta fue la acostumbrada: "déjenos consultar al doctor y nosotros le devolvemos la llamada".
Pasan las horas y nada. Mi amigo se atreve a “volver a molestar” al asistente y este le explica que “el doctor entra y sale, por lo que me ha sido imposible plantearle su caso. No se preocupe que yo estoy pendiente de su caso. No llame, que yo lo llamo”. Llegó el atardecer y nada que lo llamaban. Volvió a intentar otra llamada (so pena de ser regañado) y seguían sin darle respuesta. Total que llamó al celular del doctor en donde le dejó un mensaje exponiendo su caso. Llegó la mañana de hoy y mi amigo se apersonó en el hospital, encontrándose en la Unidad de Admisión con que su operación seguía pautada para hoy. Es decir, no había sido suspendida. Haciendo de tripas corazón mi amigo se entregó en los brazos de la ciencia. Lo prepararon para quirófano y hasta le habilitaron una vía para hidratación. Estando en el quirófano apareció el cirujano que le iba a operar de las hernias y le preguntó a mi amigo que qué hacía él ahí. Dios es sabio y jamás ha permitido que mi amigo porte o sepa usar un arma de fuego. La verdad que mi amigo sí sabía qué hacía allí. Mi amigo estaba a punto de formar parte de otra de las tantas malas praxis médicas que uno adivina que se deben producir a diario en los hospitales del mundo. Ensayando la mejor de sus sonrisas le explicó que él estaba allí para operarse, pues no había logrado receptividad en torno a su planteamiento de contar en su humanidad con un huésped indeseable (la gripe). La realidad es, que ambos cirujanos si habían sido informados sobre el cuadro febril y gripal de mi amigo. Lo que no supieron explicarle fue lo siguiente:
1) ¿Por qué el personal de admisión no sabía que la operación había sido suspendida?
2) ¿Por qué el personal de quirófano tampoco sabía que la operación había sido suspendida?
3) ¿Por qué nadie del personal responsable de su caso en el hospital, se tomó la molestia de devolverle la llamada a mi amigo para decirle que él estaba en lo correcto cuando consideraba que el cuadro de fiebre y gripe que presentaba no lo hacían apto para una intervención quirúrgica?
Lo más cumbre es que, hablando de todo como los locos con mi amigo, salió a colación el ayuno previo y enema que debió haberse realizado. Mi amigo no sabía nada de eso de preparación previa. A él nadie le dijo nada. Es decir, cenó opíparamente (me imagino que pensó en eso de “la última cena”) y por la mañanita fue he hizo del vientre como es su costumbre, yéndose en ayunas (por consideración propia y no porque se lo hayan informado) a casa de los matarifes. ¡Perdón! Quise decir, al hospital en donde iba a ser intervenido quirúrgicamente. Si bien, personalmente, pienso que hay un poco de ignorancia por parte de mi amigo en cuanto a la preparación previa personal para una intervención quirúrgica (de paso múltiple) en la zona abdominal, también entiendo que es obligación de toda institución médica transmitir este tipo de información (tanto verbal como en forma escrita) a toda persona que va a pasar un largo rato acostada mientras medio mundo en el quirofano cuenta chistes y anécdotas a su alrededor.
Y después todavía vamos y nos extrañamos que haya gente que prefiere ir a contarle sus cuitas a un brujo o, en el mejor de los casos, busque la sanación en eso que se ha dado en llamar medicina alternativa.
RESECCIÓN TRANSURETRAL DE LA PRÓSTATA -HERNIA INGUINAL -IRRESPONSABILIDAD -MALA PRAXIS -VENEZUELA
RESECCIÓN TRANSURETRAL DE LA PRÓSTATA -HERNIA INGUINAL -IRRESPONSABILIDAD -MALA PRAXIS -VENEZUELA
Bien sea porque en esta época todavía "Pacheco" está haciendo de las suyas en Caracas o bien porque los nervios hicieron estragos en su sistema inmunológico, el caso es que a mi amigo lo agarró un gripón el fin de semana. Dado que los síntomas no sólo arreciaban sino que hasta tenía fiebre, mi amigo trató de ponerse en contacto con el médico principal que lo estaba tratando (y que a la vez lo iba a operar) pero con resultados negativos. Lo más que logró, es que lo atendiese uno de los asistentes de este médico. A decir verdad, mi amigo no buscó primariamente molestar al médico, pues sabe de su carga de trabajo, sino que buscó contactar a uno de sus varios asistentes. El caso es que logra después de varios intentos la comunicación telefónica y explicar su caso. La respuesta fue la acostumbrada: "déjenos consultar al doctor y nosotros le devolvemos la llamada".
Pasan las horas y nada. Mi amigo se atreve a “volver a molestar” al asistente y este le explica que “el doctor entra y sale, por lo que me ha sido imposible plantearle su caso. No se preocupe que yo estoy pendiente de su caso. No llame, que yo lo llamo”. Llegó el atardecer y nada que lo llamaban. Volvió a intentar otra llamada (so pena de ser regañado) y seguían sin darle respuesta. Total que llamó al celular del doctor en donde le dejó un mensaje exponiendo su caso. Llegó la mañana de hoy y mi amigo se apersonó en el hospital, encontrándose en la Unidad de Admisión con que su operación seguía pautada para hoy. Es decir, no había sido suspendida. Haciendo de tripas corazón mi amigo se entregó en los brazos de la ciencia. Lo prepararon para quirófano y hasta le habilitaron una vía para hidratación. Estando en el quirófano apareció el cirujano que le iba a operar de las hernias y le preguntó a mi amigo que qué hacía él ahí. Dios es sabio y jamás ha permitido que mi amigo porte o sepa usar un arma de fuego. La verdad que mi amigo sí sabía qué hacía allí. Mi amigo estaba a punto de formar parte de otra de las tantas malas praxis médicas que uno adivina que se deben producir a diario en los hospitales del mundo. Ensayando la mejor de sus sonrisas le explicó que él estaba allí para operarse, pues no había logrado receptividad en torno a su planteamiento de contar en su humanidad con un huésped indeseable (la gripe). La realidad es, que ambos cirujanos si habían sido informados sobre el cuadro febril y gripal de mi amigo. Lo que no supieron explicarle fue lo siguiente:
1) ¿Por qué el personal de admisión no sabía que la operación había sido suspendida?
2) ¿Por qué el personal de quirófano tampoco sabía que la operación había sido suspendida?
3) ¿Por qué nadie del personal responsable de su caso en el hospital, se tomó la molestia de devolverle la llamada a mi amigo para decirle que él estaba en lo correcto cuando consideraba que el cuadro de fiebre y gripe que presentaba no lo hacían apto para una intervención quirúrgica?
Lo más cumbre es que, hablando de todo como los locos con mi amigo, salió a colación el ayuno previo y enema que debió haberse realizado. Mi amigo no sabía nada de eso de preparación previa. A él nadie le dijo nada. Es decir, cenó opíparamente (me imagino que pensó en eso de “la última cena”) y por la mañanita fue he hizo del vientre como es su costumbre, yéndose en ayunas (por consideración propia y no porque se lo hayan informado) a casa de los matarifes. ¡Perdón! Quise decir, al hospital en donde iba a ser intervenido quirúrgicamente. Si bien, personalmente, pienso que hay un poco de ignorancia por parte de mi amigo en cuanto a la preparación previa personal para una intervención quirúrgica (de paso múltiple) en la zona abdominal, también entiendo que es obligación de toda institución médica transmitir este tipo de información (tanto verbal como en forma escrita) a toda persona que va a pasar un largo rato acostada mientras medio mundo en el quirofano cuenta chistes y anécdotas a su alrededor.
Y después todavía vamos y nos extrañamos que haya gente que prefiere ir a contarle sus cuitas a un brujo o, en el mejor de los casos, busque la sanación en eso que se ha dado en llamar medicina alternativa.
Etiquetas: hernia inguinal, irresponsabilidad, mala praxis, resección transuretral de la prostata, venezuela
