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Desde el escritorio de KBULLA

Monsieur l'abbé, detesto lo que escribe, pero daría mi vida para hacer posible que Ud. continúe escribiendo. (Carta de Voltaire a M. le Riche. Febrero 6 de 1.770)


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Ciudad Guayana, jueves, 13 de diciembre de 2007

¿QUÉ PARTE DEL NO ES LA QUE NO SE ENTIENDE?

"Un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria"

(MANUAL DEL GUERRERO DE LA LUZ; Paulo Coelho)


Revisando la prensa de estos días uno ve con extrañeza el énfasis que ponen ciertas personalidades en realzar el carácter democrático del presidente Chávez en reconocer que el pueblo venezolano dijo NO al proyecto de REFORMA CONSTITUCIONAL propuesto por su propia persona.

Figuras como el embajador chileno Insulza o el embajador venezolano Valero han aprovechado sus puestos de representación en la OEA para poner de relieve este hecho. Dado que en todas las democracias el perdedor es el primero no solamente en reconocer su derrota, sino que es el que se apura en felicitar al ganador, a uno no le queda más remedio en recordar al refranero popular por aquello de “dime de que alardeas y te diré de que adoleces”.

Y es que si bien el presidente Chávez reconoció su derrota, todas sus declaraciones posteriores mueven a pensar que él solamente reconoce una diferencia numérica, mas no acepta que esa diferencia tiene un significado y valor trascendental cuyo reconocimiento implica la obligación ética, moral y política de acatar el mandato del pueblo, pues no en balde él, Hugo Chávez, es hoy por hoy el primer mandatario nacional.

El 19 de abril de 1810 los caraqueños le dijeron NO a Emparan, y a uno siempre le ha quedado la duda de si ese NO fue auténtico o inducido por el gesto del cura Madariaga que (dada la influencia que su investidura de prelado de la iglesia católica y miembro del cabildo) podría haber ejercido sobre el pueblo. Ahora nos encontramos que el propio presidente aprovechó todo el poder inherente a su cargo para no llamar a un razonado planteamiento del porqué se debería votar SÍ. No, el presidente aprovechó su carácter histriónico y su poder comunicacional para apelar al plano emocional a la hora de llamar a votar por el SÍ. Es así como el 23 de noviembre en un acto con representantes del Poder Popular en el Poliedro, el presidente Chávez presentó el siguiente planteamiento:

” Si gana el NO, tendré que iniciar un proceso profundo de reflexión y pensar, en los próximos 5 años, en quién puede sustituirme. Al día siguiente pensaré en la retirada, para ver quién puede asumir el timón”.

La noche del viernes 30 de noviembre, en el cierre de la campaña por el SÍ en Caracas, el presidente Chávez nuevamente no llamó a votar por los valores que pudiese encerrar su propuesta de reforma constitucional, sino que nuevamente apeló al plano emocional y antepuso (ahora en forma clara) su persona por encima de la propuesta de reforma, al intentar convertirla en una especie de plebiscito:

”quien vote Sí, vota por Chávez y quien vote No, vota contra Chávez”.


Hasta llegó a decir que quien votase NO estaba votando por George Bush, presidente de los EEEUU, cuyo padre (el ex presidente George Bush) acostumbra a venir a pescar pavón en los ríos de Guayana en compañía de Gustavo Cisneros. Si el pueblo entendió o se dejó influir por su mensaje, es algo que bien puede servir para iniciar una nueva versión de “La historia sin final”. Pero el hecho concreto es que la reforma constitucional no fue aprobada. El soberano dijo NO. El pueblo fue contrario no sólo al planteamiento de la reforma en sí, sino también al chantaje emocional del presidente Chávez.

Y tal parece que el presidente no ha logrado asumir con suficiente humildad y gallardía la derrota de su proyecto. ¿Cómo entender su primera declaración al momento de públicamente reconocer su derrota con aquello de ”quiero que sepan que no retiro ni una sola coma de esta propuesta. Sigue viva, no está muerta”? ¿Por qué ese empecinamiento en descalificar a la mayoría, a esa mayoría que dijo No? Lo que debe quedar claro, es que la reforma constitucional no fue aprobada, la reforma propuesta por el presidente Chávez no va. Lo que si puede ir, son todas aquellas leyes que no necesitaban formar parte de la propuesta de reforma para que, de así quererlo, hace tiempo pudieron ser aprobadas y llevar años de su puesta en ejecución. Muchas de ellas, leyes de carácter social que desde hace unos 9 años ocupan un inmerecido e injustificado segundo lugar en la agenda de una asamblea con mayoría gubernamental, pues saido es que este gobierno se ha empecinado en dar prioridad a la aprobación de leyes políticas que favorezcan el control político del Ejecutivo sobre los demás poderes públicos, que se entiende que deben ser autónomos de acuerdo a la constitución.

Si el SÍ hubiese ganado por esa pequeña diferencia del 1,41 % que el CNE gubernamental asegura que obtuvo la opción del NO, ¿hubiese el presidente Chávez calificado a la victoria de pírrica? ¿Hubiese hablado de revolucionarios de pacotilla? ¿Hubiese, finalmente, descalificado el triunfo del NO al tildarlo de detrito? Uno no sabe entonces, si el presidente se engaña a si mismo cuando da a entender que el resultado electoral fue una evaluación de su gestión (la cual, por cierto, él mismo parece entender que esta lejos de contar con la aprobación del pueblo) cuando dijo:

“…el que venga a decirme a mi a estas alturas después de nueve años que no fue a votar, porque no le llegó la beca a tiempo o que no fue a votar porque no han arreglado su casa, que no fue a votar porque a su hijo no le han dado una beca en la Universidad Bolivariana, yo prefiero que se pase para la oposición, porque el que diga eso no es un revolucionario, quiero verdaderos revolucionarios y no de pacotilla".

Pero la realidad es, que no se estaba evaluando el desempeño presidencial. Ni tampoco se estaba buscando elegir un nuevo presidente. El presidente Chávez, de acuerdo al artículo 230 de la constitución que acaba de ser ratificada, será presidente hasta el año 2013. Eso no tiene discusión ni revisión. Lo que se estaba evaluando, y por lo que se votó, fue por la NO aprobación del proyecto de reforma constitucional propuesto por el presidente Chávez. Y el pueblo ya se pronunció al respecto.

Y no se trata de decir que perdió el SÍ, o que ganó el NO. En lo que tal parece que nadie ha reparado, es que el domingo 02 de diciembre del año 2007 el pueblo venezolano ratificó la validez de la Constitución aprobada por el pueblo venezolano en el referéndum realizado el 15 de diciembre de 1999 y promulgada por la Asamblea Nacional Constituyente el 30 de diciembre de 1999 . Una constitución que en su artículo N°1 establece:

”Artículo 1. La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador".

Primer principio fundamental de nuestra Carta Magna, que los venezolanos no debemos olvidar. Y otra cosa que no deben olvidar todos aquellos que de una u otra forma contribuyeron a que nuestra constitución goce de buena salud, es que:


Toda victoria se convierte en derrota, si no es el comienzo de una nueva lucha.
(Anónimo)



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Ciudad Guayana, domingo, 11 de noviembre de 2007

ILEGITIMIDAD DE ORIGEN.

En el discurso que el día miércoles 15 de agosto de este año pronunció en la asamblea el presidente Chávez, hay una parte del mismo que resulta poco menos que desconcertante, pues uno no se imagina a un político de carrera en sus cabales, hacer alusión a semejante planteamiento. Claro, uno puede justificar el desliz, entendiendo que Chávez no es político de carrera, sino militar de carrera.

El hecho es, que en una parte de su alocución, Chávez manifiesta sin rodeos su apreciación sobre lo que considera es ilegitimidad para el cargo de todo aquel funcionario que haya sido elegido por una exigua cantidad de votos. Dirigiéndose a Ismael García (ex-jefe del fracasado Comando Ayacucho; maquinaria creada en su momento para impedir el Referéndum Revocatorio Presidencial) fue y le dijo:

-Fíjense, es para reflexionar: Ismael, vayamos ahorita a cualquier municipio que tú me pongas. (Ismael va y le dice La Victoria). La Victoria, tú eres de allá (en realidad es de Falcón). Vamos a elegir sólo al alcalde –no me lo monten en el tren de la elección presidencial ni en la de gobernador, el alcalde y se supone, dicen algunos, que esa figura como es más cercana a la comunidad, debe generar más motivación en el pueblo y resulta que no es así.

Se dirige entonces a Cilia Flores:

-Señora Presidenta, hace poco creo que hubo una elección de un alcalde por allá. ¿Cuál sería el nivel de participación? ¿Cuánto, más o menos? Si usted puede darme el dato. No recuerda el dato. ¿Llegaría a 30% o 20%? Miren, desde el punto de vista estrictamente político eso no tiene legitimidad, compadre ¡No tiene legitimidad!

A estas alturas uno cree que el presidente Chávez está haciendo mención al resultado de la atomización de votos, producto de la pluralidad democrática, la cual permite la participación de múltiples candidatos; cada uno con su proyecto particular de gobierno y que por consiguiente, intuye uno, sería necesario que se crease una segunda vuelta para aquellos casos en que el candidato no obtuviese una victoria que resultase contundente. Pero no, Chávez se está refiriendo al abstencionismo. Al peso, a la fuerza moral, al sentido censor que reviste la abstención ciudadana en los comicios eleccionarios. De ahí que el presidente hable de ilegitimidad, a sabiendas de la cada vez más baja participación ciudadana en los comicios electorales venezolanos. Que estoy diciendo pistoladas, pensará el lector. Sigamos leyendo el discurso presidencial:

-Ahora, ¿cuál es la razón de eso? A pesar de candidatos –cuánto gastarán esos candidatos y partidos, en dinero, pegan afiches y andan buscando gente, operación galope, operación mosca, operación cuádrate, no sé que más– y la gente no va, ¿por qué será eso? ¿No es eso para que nosotros, revolucionarios, demócratas, lo pensemos?

Y si bien en el inicio de su planteamiento fue cuidadoso al mencionar sólo el caso de alcaldes y concejales, el presidente se desboca y llega a mencionar hasta el propio cargo de presidente de la nación:

-Eso incluso es válido para el nivel presidencial. Aquí llegamos a que en aquellos años 80, las últimas elecciones, cuando ganó el doctor Caldera, creo que a él lo proclamaron Presidente con menos del 20% o 13%. Imagínate. Eso le da comienzo a un gobierno con una carga muy pesada de ilegitimidad.

Por segunda vez, el presidente Chávez hace mención en torno a la ilegitimidad en el cargo por la baja participación de los ciudadanos en los procesos eleccionarios. En este caso se refiere sin rodeos al cargo del primer mandatario. Cabe señalar, que la referencia hecha sobre Rafael Caldera no se ajusta para nada a la realidad. La verdad es, que la última elección que ganó Caldera no fue en los años 80, sino en 1993 y el porcentaje por el que fue elegido para su segundo mandato fue muy parecido al que obtuvo para su primera presidencia y por consiguiente, superior al 20%. En las elecciones de 1968, Caldera ganó con 1.083.712 votos, lo que representó el 29,13% de los votos válidos escrutados. Los votos nulos sumaron un 6,97% y la abstención fue de un 3,27%. En las elecciones de 1993 Caldera resulta ganador con 1.710.772 votos, lo cual representa el 30,46% de los votos válidos. La abstención fue del 39,8% y la cantidad de votos nulos fue del 3,6%. Como se podrá ver, en donde si hubo un abismo diferencial fue en el abstencionismo. Mientras en 1968 el CONSEJO SUPREMO ELECTORAL certifica una abstención del 3,27% del universo electoral, en 1993 este porcentaje representa prácticamente 12 veces el de 1968, al alcanzar el mismo el valor de 39,8%. Algo muy diferente sucede con los votos nulos, ya que el valor porcentual de los mismos es prácticamente un tercio del valor correspondiente a las elecciones de 1968. El notable incremento que se detecta en el porcentaje de abstención, demuestra que ya hay una crisis institucional. Que una buena parte de la población venezolana no cree o tiene confianza alguna en los factores políticos del momento.

Algo que llama la atención sobre el planteamiento que hace Chávez en torno a la ilegitimidad del cargo de Presidente de la República en la persona de Rafael Caldera, es el hecho de que fue el Dr. Caldera el que ordenó sobreseer la causa a Hugo Chávez. El Dr. Caldera no permitió que la justicia terminara de enjuiciar a quien había sido encontrado confeso en su liderazgo del golpe de Estado de 1992 tal y como él mismo lo manifestó en su minuto de gloria ante los melosos, adulantes, cómplices y genuflexos medios de comunicación, en tan aciago momento para la salud de las instituciones políticas del país:

“Buenos días a todo el pueblo de Venezuela. Este mensaje bolivariano va dirigido a los valientes soldados del Regimiento de Paracaidistas del estado Aragua y Brigada de Blindados de Valencia. Compañeros, lamentablemente, por ahora nuestros objetivos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar mayor derramamiento de sangre y de reflexionar. Vendrán nuevas situaciones y el país tiene que enrumbarse definitivamente hacia un destino mejor. Así que oigan mis palabras, el mensaje que les lanza el Comandante Chávez, para que por favor reflexionen y depongan las armas, porque ya es imposible lograr los objetivos que nos propusimos a nivel nacional. Compañeros, oigan este mensaje solidario. Les agradezco su lealtad, valentía y desprendimiento. Yo, ante el país y ante ustedes, asumo la responsabilidad de este movimiento militar bolivariano.”

Al no permitir que la justicia dictara un fallo en torno a la intentona militar y su objetivo de derrocar a un gobierno elegido democráticamente (elección que se llevó a cabo sin la intervención de un INDRA o un SMARTMATIC que bien pudiesen haber arrojado sombras de dudas sobre los resultados del proceso) Caldera evita que Chávez sea sometido a una sentencia judicial. Sentencia esta, que inevitablemente hubiese conllevado una pena de prisión y que por consiguiente lo hubiese inhabilitado desde el punto de vista político, tal y como sucedió con el dictador Pérez Jiménez, quien apareciendo como una amenaza para el proceso eleccionario del año 1973, fue inhabilitado para participar en el mismo, al aprobarse en el Congreso (ante la premura de “adecus” y “copeyanus”) la primera enmienda realizada a la Constitución de 1961:

“No podrán ser elegidos Presidente de la República, Senador o Diputado del Congreso, ni Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, quienes hayan sido condenados mediante sentencia definitivamente firme, dictada por Tribunales Ordinarios, a pena de presidio o prisión superior a tres años, por delitos cometidos en el desempeño de funciones públicas, o con ocasión de éstas”

Siendo casualmente Rafael Caldera presidente en el año de 1973 y además uno de los artífices de la constitución de 1961, sabía perfectamente lo que hacía y las consecuencias de tal proceder, al entrometerse dentro de las atribuciones propias del poder judicial y sobreseer la causa penal contra el ex-teniente coronel Hugo Chávez Frías. No entiende entonces uno, cómo es eso de que el presidente Chávez haya llegado a insinuar que la presidencia de Rafael Caldera del período 1994-1999, corresponde a “…un gobierno con una carga muy pesada de ilegitimidad” ya que viéndolo así, todos los actos políticos y administrativos del presidente Caldera (como el de sobreseer la causa judicial de un enjuiciado) están también cargados de ilegitimidad. Digo yo, ¿no?

Pero lo más extraño de la parte de este discurso, es que al presidente Chávez se le ocurrió nada más y nada menos que venir a nombrar la soga en la casa del ahorcado, pues si hay una institución que goza de una abierta y reconocida ilegitimidad, es la actual asamblea nacional. (quien haya visto el paneo que hacían las cámaras de TV durante la parte de este discurso, podrán recordar la cara de chorreados que tenían los asambleístas, pues no sabían por donde venían los tiros del querido y necesario “portaviones”).

En las elecciones parlamentarias de diciembre de 2005, la abstención electoral fue de tal magnitud (con todo y que “el portaviones” no sólo había iniciado una campaña meses atrás, con la alegoría de los diez deditos y los “diez millones por el buche”, sino que la noche previa al día de las elecciones se disparó una cadena en donde entre otras cosas le dijo a sus incondicionales que quien no fuera a votar estaba votando por su archienemigo, el presidente estadounidense George Bush) que hasta Jorge Rodríguez (quien para ese momento era presidente del CNE) se vio en la necesidad de prorrogar la apertura de las mesas electorales de todo el país, más allá de la hora oficial de cierre (4:00 P.M.) pues parece que en un pueblo de “por allá” estaba lloviendo (aunque Ud. no lo crea). Y la paliza que sufrió el archienemigo de George Bush parece que fue de pronóstico reservado, pues es fecha hoy que Ud. visita el portal del CNE (CONSEJO NACIONAL ELECTORAL) y se encuentra que (con todo y el apoyo del sistema automatizado y “supercomputarizado” de la tristemente recordada empresa SMARTMATIC) los resultados de las elecciones parlamentarias siguen siendo ”preliminares”. Y aparte de preliminares, están dispersos y muy fragmentados. De todas formas, olvidándonos por un momento que este poder electoral “autónomo”, es el mismo que el año del Referéndum derramó toneladas de pétalos de rosa sobre la humanidad del ratificado en su cargo (si hubiese perdido, ¿qué le hubiesen arrojado?) EL KBULLA se tomó la molestia de preparar una recopilación con esos datos (aún preliminares) y los resultados son los siguientes:



Como se podrá ver, entre la abstención y los votos nulos, el propio CNE (conformado en su totalidad por miembros identificados con “el proceso”) presenta una cifra de rechazo que asusta. De un total de 14.272.964 de electores inscritos, 10.668.223 personas no acudieron a las mesas de votación y 206.174 de las que asistieron, lo hicieron para dejar constancia de su voto nulo. Esto arroja un gran total de disconformidad de 10.874.397 electores, lo que representa al 76,19% del universo electoral para las elecciones parlamentarias de diciembre del 2005. Datos estos, repito, tomados de la propia página web del CNE, institución esta que también baila a ritmo de conga el “pegajoso estribillo” de: UH, AH, CHÁVEZ NO SE VA.

Dicho de otra forma y apegándonos estrictamente a la exposición que hizo Chávez en su discurso del 15 de agosto, la asamblea en pleno tiene un tufo a ilegitimidad de origen que la inhabilita para ejercer sus funciones. Por consiguiente, no puede entonces aparecer aprobando un proyecto de reforma constitucional pues sus miembros no representan a la mayoría de los electores potenciales del pueblo venezolano.

¿Qué se debió hacer entonces? Pues desde el propio diciembre del 2005, se debió proceder a la activación del artículo 347 de la Constitución venezolana para convocar una nueva Asamblea Constituyente, ya que la elegida (de acuerdo a los resultados electorales) resultaba írrita.

¿Qué corresponde hacer en este momento? Lo mismo. El planteamiento del proyecto de la Reforma Constitucional, viola en su totalidad el espíritu del artículo 6 de la constitución vigente, el cual reza:

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen, es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.

En donde la Reforma plantea socialismo, el artículo 6 de la Constitución vigente establece democracia.

En donde la Reforma plantea centralización de todo el poder, el artículo 6 de la Constitución vigente establece descentralización.

En donde la Reforma plantea a un pintor con un único pincel, el artículo 6 de la Constitución vigente establece participación.

En donde la Reforma plantea continuismo, el artículo 6 de la Constitución vigente establece alternabilidad y revocabilidad.

En donde la Reforma plantea partido y sindicato únicos, el artículo 6 de la Constitución vigente establece pluralismo.

¿Hace falta entonces alguna otra razón para que de una buena vez por todas se active el artículo 347?



FUENTE.-

DISCURSO DE ORDEN PRONUNCIADO EL 15 DE AGOSTO DE 2007 ANTE LA ASAMBLEA NACIONAL.



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