¿APOCALIPSIS NOW, A LA VENEZOLANA?
Allí se encontró que era el único visitante de todas las casas circundantes. Cuando le preguntó al matrimonio que le cuida la casa por la ausencia de vecinos, estos le respondieron que, poco a poco, esa gente estaba dejando el país. Un matrimonio se había ido para España, pues sus 2 hijos habían decido probar suerte en el otro lado del charco y al parecer les iba bien. Otra casa cercana, propiedad de una ecuatoriana, tenía una historia parecida. El único hijo que tenía, estaba viviendo en los EEUU, razón por la cual, la señora (que no tiene esposo) había regresado al Ecuador. De hecho, el muchacho le transfiere a este matrimonio (que cuida otras casas) para que les cuide la propiedad. Otro matrimonio italiano, viene muy de vez en vez, pues los hijos están estudiando en el exterior y la razón de tener la casa era, básicamente, para esparcimiento de los muchachos.
Hablando con el matrimonio, se encontró con que ambos reciben ayuda del gobierno. La esposa tenía 2, mal llamadas becas, por parte del gobierno. Una como estudiante y otra como instructora. La señora estaba molesta porque alguien del gobierno había descubierto que tenía 2 entradas de dinero y le acababan de suspender una de las becas. El esposo cuenta con una moto que compró con no sé que crédito del gobierno y de paso ha formado una cooperativa de pescadores y han adquiridos motores fuera de borda para sus lanchas de pesca. Hasta el momento, no ha honrado esos créditos en forma alguna. Cuando mi amigo les preguntó que cómo habían hecho para obtener esos beneficios, la respuesta fue que prácticamente todo el pueblo está metido en algún tipo de misión. Por ejemplo, la mamá de esta señora es alumna de su hija. Por tal motivo, también recibe una beca. Otros 2 hermanos de esta mujer, también reciben beca por estar en algún tipo de misión. Es decir, este núcleo familiar extendido, tiene 4 becas (antes eran 5) y unos créditos.
Resultó que, mi amigo detectó la presencia de roedores en la casa, razón por la cual se fue al pueblo a buscar algún tipo de cebo para exterminarlos. Encontró solamente una bodega que estaba abierta. Sus dueños, unos lusitanos, acompañaban desde la parte interna del mostrador a 2 lugareños que tomaban unas cervecitas. La esposa de mi amigo preguntó por el veneno, con resultados negativos. Uno de los señores, como de unos 55 años (que formaba parte del grupo) le dijo a la señora de mi amigo: -mire doña, lo mejor para eso es “Tres pasitos” (yo sabía de “Campeón”, entérome ahorita del “pasitos” ese). Prosiguió el lugareño: -yo tenía problemas porque las ratas me comían los pollitos. Les eché “Tres pasitos” y santo remedio. A todas estas, la esposa de mi amigo, es fanática de todo eso que implique naturismo, macrobiótica, etc. Al oír esto, la señora fue y le dijo: -ah, pero si ud. tiene pollitos, debe tener gallinas ponedoras. ¿No tendrá huevos para que me venda? El señor fue y le dijo muy seriamente: -no mi doña, a esta edad yo ya no estoy para agacharme a recoger huevos. ¡Razón tenía Chávez cuando intentó institucionalizar los gallineros verticales! Este señor no tendría necesidad de agacharse para recoger los huevos y hacerse con unos churupitos extras, que a nadie le vienen mal.
De regreso a Puerto Ordaz, mi amigo extrañó a los viandantes de carretera. Era común, y más en fechas como esta, la presencia de gente de los pueblitos que montaban un tarantín en el borde de la carretera y vendían artesanía, quesos, frutas, sombreros y hasta animales exóticos. Ahora, brillaban por su ausencia. Al parecer, la dádiva de las becas tiene mucho que ver con la ausencia de los buhoneros. Es evidente que la Ruta de la Empanada está también en pico de zamuro si se le sigue dando, a un pueblo conformista, una beca de 100 US$. Porque, para quien no lo recuerde, nuestro Primer Mandatario (cuando se activó la recolección de firmas para el referéndum) ofreció una beca de 100 dólares mensuales, pagadera al cambio oficial del momento. La verdad que, en aquel entonces, la beca era de Bs. 162.000,oo, pues el dólar estaba en 1620,oo Bs. La moneda americana ya está en Bs. 2.150, oo y nadie pregunta qué pasó con el ajuste del monto de la beca. Corrijo: un pueblo extremadamente conformista. Aunque, personalmente conozco a gente que está en las misiones y hasta formando parte de la reserva y no han visto el primer centavo. Obviamente, dicen los afectados, Chávez desconoce que ellos no están cobrando su beca. Sarna con gusto no pica, dice el refranero popular.
Ya entrando a Ciudad Bolívar, mi amigo se detuvo en un lugar en donde estaban vendiendo chinchorros. La mujer quería unos para adornar el porche de la casa. Cosa que aclaró repetidamente a su consorte, quien ya se veía dentro de uno de esos, durmiendo a la bartola. Pues sucedió que mi amigo quería saber del origen de los chinchorros. Es decir, si eran de Sucre, Guárico, Lara, etc. Resultó, que cada vez que mi amigo señalaba por un chinchorro, el vendedor, indefectiblemente, le decía: --Brasil. -¿Y ese? -Brasil. -¿Y ese otro? - Brasil. - Señor, intervino mi amigo, ¿no hay algún chinchorro que sea de Venezuela? –- Bueno maestro, respondió el buhonero, los de moriche son venezolanos. De resto, todo lo que ve, viene de Brasil.
Aquí, hace falta algo más que competitividad ante la aplicación del Tratado de Libre Comercio. Aquí, lo que hace falta es hambre. Y si no me creen, pregúntenle a los lusitanos de Boca de Uchire, que era el único establecimiento abierto en el pueblo ese día, y que fueron testigos de como un criollo manifestó que no estaba dispuesto a perder su verticalidad para ir a vender huevos en el mercado.
Apuesto puya contra fuerte a que a partir de ahora se puede comprar huevos criollos en el abasto de los portuguesiñus.
