CUANDO EL PUNDONOR SUPERA AL VICIO.
Visitando el blog del amigo STOKMA, me encontré que es uno más, de la larga lista de personas que tienen tranzada una pelea a muerte contra el vicio del fumar cigarrillos de tabaco. Aclaro el punto, para estar en onda con los tiempos que corren.
Pues nuestro amigo ya ha superado los 300 días de abstinencia. Logro en verdad encomiable, si tomamos en cuenta que, estando en la búsqueda de la edad de Jesucristo (tiene 30 años) había estado fumando desde los 15. Como se verá, los franceses no sólo son precoces en aquello del arte del ”amour” (como decía Homero Adams: ¡Tisha, parles français!)
Recuerdo haber leído, que a finales de la década de los 70, la sociedad sueca se había propuesto combatir el vicio del cigarrillo tratando de crear una sociedad de no fumadores. Cansados de luchar por intentar de convencer a los ciudadanos adultos de los problemas de salud asociados alhábito vicio del fumar, la Corona Sueca se propuso que las próximas generaciones de adultos estuviesen libres de este vicio. Para ello, empezaron por hacer inaccesible la compra de cigarrillos entre los jóvenes, al gravar con un descomunal impuesto la venta de cigarrillos. Se penó judicialmente la venta de cigarrillos a menores de edad. Se prohibió la publicidad de cigarrillos en medios de comunicación masivos y especialmente en cuanto evento juvenil pudiese darse en el país. Desconozco si lo lograron.
Pero, para mí, quizás el caso más emblemático de lo que representa la determinación de un hombre cuando decide dejar de fumar, lo constituye el General Charles De Gaulle. De Gaulle es una figura histórica dentro del gentilicio de lo que significa ser francés. En la Segunda Guerra Mundial, De Gaulle desconocería el gobierno de Vichy, producto del armisticio que en 1.940 firmó el General Pétain con las fuerzas de ocupación alemanas. Abandonaría Francia y a través de las ondas hertzianas de la BBC en Londres, De Gaulle llamaría a los franceses a la resistencia del invasor alemán, estableciendo paralelamente gobierno en la colonia de Argel. Sin tener representación oficial que lo validara, logró que los aliados consideraran a Francia un país cobeligerante y no un país anexado al eje. Finalizada la guerra, logró que se reconociera a Francia como potencia vencedora y con ello que fuese miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, con derecho a una zona de ocupación alemana. Se opuso a la división del mundo en 2 bloques, así como a la división de Alemania. También se opuso a la creación de una Comunidad Europea de Defensa. Se opuso al Sistema Monetario Internacional. Vetó en 2 oportunidades (1.963 y 1.967) el ingreso de Gran Bretaña a la CEE por considerar que Londres era un títere de Washington. En 1.966 viajó a la URSS. Ese mismo año retiró a Francia de la OTAN. Se opuso a la política de los EEUU en Vietnam y a la posición de Israel en el Medio Oriente. A estas alturas, y vistos los resultados del referéndum del 29 de mayo, uno no sabe si De Gaulle era como era , por ser francés, o los franceses son como son, por ser “gaullistas”.
Volviendo al tema del fumar, al recordar el origen galo del amigo STOKMA (los maracuchos creen que es un “coñito” que se la pasa inventando nombres raros) vino a mi memoria la siguiente anécdota de De Gaulle:
De Gaulle era un fumador empedernido. Los médicos le aconsejaron que dejara de fumar y De Gaulle, intuyendo a lo que se enfrentaba, ideó una estratagema de la cual él sería su propia víctima. En un Consejo de Ministros, aprovechando que todo su tren ministerial estaba presente, fue y les manifestó, que por recomendación de sus médicos, a partir de ese día dejaba de fumar. De Gaulle, hombre emblema de Francia y militar de alto pundonor, sabía sobre el valor de la palabra empeñada.
La verdad sea dicha: dejar de fumar es sumamente fácil. Cientos de miles de personas lo han hecho decenas de veces. Lo difícil es no volver a hacerlo.
FUENTES:
-CHARLES DE GAULLE
-DE GAULLE, CHARLES
Pues nuestro amigo ya ha superado los 300 días de abstinencia. Logro en verdad encomiable, si tomamos en cuenta que, estando en la búsqueda de la edad de Jesucristo (tiene 30 años) había estado fumando desde los 15. Como se verá, los franceses no sólo son precoces en aquello del arte del ”amour” (como decía Homero Adams: ¡Tisha, parles français!)
Recuerdo haber leído, que a finales de la década de los 70, la sociedad sueca se había propuesto combatir el vicio del cigarrillo tratando de crear una sociedad de no fumadores. Cansados de luchar por intentar de convencer a los ciudadanos adultos de los problemas de salud asociados al
Pero, para mí, quizás el caso más emblemático de lo que representa la determinación de un hombre cuando decide dejar de fumar, lo constituye el General Charles De Gaulle. De Gaulle es una figura histórica dentro del gentilicio de lo que significa ser francés. En la Segunda Guerra Mundial, De Gaulle desconocería el gobierno de Vichy, producto del armisticio que en 1.940 firmó el General Pétain con las fuerzas de ocupación alemanas. Abandonaría Francia y a través de las ondas hertzianas de la BBC en Londres, De Gaulle llamaría a los franceses a la resistencia del invasor alemán, estableciendo paralelamente gobierno en la colonia de Argel. Sin tener representación oficial que lo validara, logró que los aliados consideraran a Francia un país cobeligerante y no un país anexado al eje. Finalizada la guerra, logró que se reconociera a Francia como potencia vencedora y con ello que fuese miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, con derecho a una zona de ocupación alemana. Se opuso a la división del mundo en 2 bloques, así como a la división de Alemania. También se opuso a la creación de una Comunidad Europea de Defensa. Se opuso al Sistema Monetario Internacional. Vetó en 2 oportunidades (1.963 y 1.967) el ingreso de Gran Bretaña a la CEE por considerar que Londres era un títere de Washington. En 1.966 viajó a la URSS. Ese mismo año retiró a Francia de la OTAN. Se opuso a la política de los EEUU en Vietnam y a la posición de Israel en el Medio Oriente. A estas alturas, y vistos los resultados del referéndum del 29 de mayo, uno no sabe si De Gaulle era como era , por ser francés, o los franceses son como son, por ser “gaullistas”.
Volviendo al tema del fumar, al recordar el origen galo del amigo STOKMA (los maracuchos creen que es un “coñito” que se la pasa inventando nombres raros) vino a mi memoria la siguiente anécdota de De Gaulle:
De Gaulle era un fumador empedernido. Los médicos le aconsejaron que dejara de fumar y De Gaulle, intuyendo a lo que se enfrentaba, ideó una estratagema de la cual él sería su propia víctima. En un Consejo de Ministros, aprovechando que todo su tren ministerial estaba presente, fue y les manifestó, que por recomendación de sus médicos, a partir de ese día dejaba de fumar. De Gaulle, hombre emblema de Francia y militar de alto pundonor, sabía sobre el valor de la palabra empeñada.
La verdad sea dicha: dejar de fumar es sumamente fácil. Cientos de miles de personas lo han hecho decenas de veces. Lo difícil es no volver a hacerlo.
FUENTES:
-CHARLES DE GAULLE
-DE GAULLE, CHARLES
