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Desde el escritorio de KBULLA

Monsieur l'abbé, detesto lo que escribe, pero daría mi vida para hacer posible que Ud. continúe escribiendo. (Carta de Voltaire a M. le Riche. Febrero 6 de 1.770)


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Ciudad Guayana, domingo, 28 de diciembre de 2008

CENTRO CIUDAD COMERCIAL ALTAVISTA 2.

La verdad que estaba reacio a visitar la ampliación del CCC ALTAVISTA, conocido como el MACROCENTRO 2, ya que el puente aéreo que une al primero con el segundo, era para mí una prueba evidente de la continuación del mal gusto que siempre ha prevalecido en la edificación de los centros comerciales en Puerto Ordaz.




La edificación de los centros comerciales TRÉBOL, así como muy posteriormente el NARAYA eran ejemplos de la avaricia desmedida de sus propietarios, quienes sólo se preocupaban por llenar de locales los espacios de las estructuras, para de esa forma obtener la mayor ganancia posible. O al menos eso pensaban su propietarios, quienes a la fecha de hoy (y después de más de una década) todavía tienen locales que no han podido alquilar o vender.

En principio, su apariencia exterior no luce prometedora, pues al igual que en la etapa I, se trata de una estructura monobloque de 3 pisos, que mueve a pensar en las tienditas tipo cajitas de fósforo, distribuidas a lo largo de estrechos pasillos, extremadamente lineales y en donde la solución arquitectónica con el uso del ángulo recto, está presente hasta en la sopa.




La verdad es, que la aparición en Guayana del ORINOKIA MALL establece un antes y un después en la concepción de la edificación de lugares que, sin perder su razón comercial, sirven de centros de esparcimiento seguros para la población de Ciudad Guayana. La edificación del CENTRO COMERCIAL ALTAVISTA 2 es el mejor ejemplo de ese después.





Una vez que se traspasa el estacionamiento (el cual conserva la misma estructura de la etapa I) el paisaje del centro comercial (sí, sí, se puede ver la presencia de un arquitecto, al cual parece que en verdad dejaron trabajar a sus anchas y sin límites presupuestarios) es un regalo para los ojos del visitante.




Los pasillos lucen por el momento descomunales (adivino que en pocos meses estarán saturados de kioskos por doquier) y de hecho se me antojaron mucho más anchos que los del ORINOKIA. El uso de colores claros en toda la arquitectura, refuerza esa sensación de amplitud.






A pesar de que 2/3 del centro comercial están aún vacíos, se aprecia la presencia de una buena iluminación y hay abundante cantidad de escaleras, tanto tradicionales como eléctricas. Otra cosa que puede resultar común para cualquier visitante, pero no así para la gente de Guayana (acostumbrada al mal trato) es la presencia de aire acondiconado integral en todo el centro comercial.








La parte más hermosa (y mejor lograda) del Centro Comercial es justamente su centro. Se trata de una amplia plaza, de forma perfectamente circular, que genera un tragaluz al forzar al resto de los pisos a que adquieran en esta zona una forma circular. El tragaluz es rematado con la presencia de una gran cantidad de ventanas (dispuestas también circularmente) cuyo borde superior es rematado en forma de arco y justamente en el medio del techo está suspendida una gran araña de moderno diseño, que junto con los ventanales, imprimen al lugar cierto aire arabesco.











Llama la atención la forma en que fue resuelta la caja del ascensor. El arquitecto colocó pequeños huecos rectangulares, a lo largo de la pared que da contra la plaza, rematando el mismo con un reloj en su parte superior. Al verse de lejos, pareciese como si se tratase de un pequeño rascacielos que arranca desde la base de la plaza y que tiene por límite el borde del iluminado techo.





El segundo piso está prácticamente invadido por lo que se conoce por la zona de la feria. Se trata de pequeñas franquicias de comidas en donde, por raro que parezca, no están presentes los McDonalds, Burger King o Wendys. Adivina uno, que estas cadenas internacionales sienten que no están dadas las condiciones para seguir invittiendo en Venezuela, a pesar de que nuestro presidente invite a cualquiera que quiera oirlo hasta a poner una fábrica de lentes de sol en nuestro país.





Por los momentos, esta zona luce sumamente amplia y no transmite para nada la sensación de agobio (tan común en estos merenderos comunales) y esto muy posiblemente sea el resultado del amplio balcón que está presente en dicha zona por la geometría circular que imprime al lugar la plaza de la planta baja.








¿Qué cosas ví que no me gustaron? Pues los baños. Los mismos brillan por su ausencia, para la potencialidad que representa el lugar. Los pocos que hay, son de una concepción, un diseño y unas dimensiones tan pobres como los de la etapa I. Recuerdo que cuando alguien necesitaba de acudir al baño en la etapa I, iba a los baños del multicine CINEX, pues los otros daban pena. Otra cosa que también vi mal, son los puestos de estacionamiento. No conformes con haber tenido que redistribuir la disposición de los mismos, los espacios que delimitan el puesto para cada vehículo, son tan absurdamente irreales, que aparentemente nadie les para.


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Ciudad Guayana, domingo, 18 de marzo de 2007

ORINOKIA MALL, CENTRO DE COMPRAS Y ESPARCIMIENTO DE LOS GUAYANESES.


El 29 de noviembre del año pasado, Ciudad Guayana fue por primera vez premiada con la inauguración de un centro comercial en donde lo más importante es el cliente. Hasta entonces, los tímidos avances en la construcción de edificaciones que agruparan un conjunto de tiendas, no sólo estaban completamente reñidos con el más básico sentido estético de la arquitectura, sino que se intentaba aprovechar al máximo el área del terreno, para convertirlo en locales comerciales que permitieran a los inversionistas obtener el mayor beneficio económico con la menor inversión posible. Es así, como uno se encontraba con edificaciones de hasta 3 y 4 pisos, con pasillos estrechos, carentes de aire acondicionado, baños o facilidades para minusválidos, amén de mínimos espacios de estacionamiento, pero eso sí: atestados de tiendas; muchas de ellas con una verdadera apariencia de madriguera, dado lo breve de su tamaño.


Influenciados por la técnica de construcción de centros comerciales que el grupo Cohen trajo a Venezuela de los EEUU, en Guayana, un pequeño grupo familiar de origen italiano, que se estableció en Puerto Ordaz en el año de 1964, ha dado origen a un centro comercial al mejor estilo de lo que viene siendo los centros Sambil en otras regiones de Venezuela. Conocido como ORINOKIA MALL, este centro comercial es producto de la inversión realizada por el GRUPO SANTO TOMÉ, red de supermercados en Puerto Ordaz cuyos propietarios fueron los primeros que en Venezuela permitieron la cancelación de la compra de víveres con tarjeta de crédito y sin traspasar a la clientela el porcentaje que les cobran los bancos por aparecer como avales en la transacción de la compra. Hasta entonces, sólo los supermercados CADA aceptaban la cancelación con tarjeta de crédito pero única y exclusivamente en el área de licorería. Para mí fue una grata experiencia descubrir, cuando me vine para Guayana en 1984, que aquí se contaba con un servicio que no se ofrecía en los supermercados de Caracas para aquel entonces. Se trata, por así decirlo, de un grupo empresarial innovador.

Ayer, sábado 17, se llevó a cabo en las instalaciones del ORINOKIA MALL la rifa del gran premio correspondiente al primer aniversario de la inauguración del centro comercial: un Mercedes Benz C200 K, valorado en más de 180 millones de bolívares.




A las 5:00 P.M. y a las puertas de lo que algún día será el anfiteatro del ORINOKIA MALL, se dio inicio al evento, con la informalidad, despreocupación y paciencia propia de los venezolanos, los cuales permanecieron de pie durante las 2 horas que duró el acto hasta el momento del sorteo. Quizás, queriendo darle un pequeño aire cultural al evento, hubo una pequeña intervención de la coral femenina de la UCAB, la cual a mí me pareció bastante deslucida, ya que ésta se inició sin la presencia de todas sus participantes. De paso, no había uniformidad en el uso del vestido (una especie de pañuelo multicolor, era utilizado por algunas muchachas como bufanda, otras lo terciaron en torno a sus caderas, con un evidente toque de coquetería femenina) y aunque entiendo que no era su intención, los números escogidos para la actuación no lograron despertar mayor entusiasmo en el publico.




Después, hubo otra pequeña intervención de la coral de trabajadores de SIDOR, la cual si mostraba la organización y disciplina que les faltó a las estudiantes universitarias y de paso, se despacharon con un popurrí de boleros, golpes tocuyanos y calipsos, que sí calaron en la audiencia.



Acto seguido, la pareja animadora interactuó con el público, repartiendo tickets para el concurso, entre las personas que acertaran las respuestas de unas trivias en torno al ORINOKIA MALL. KBULLÍN acertó con una de las mismas, razón por la cual conseguimos contar con el “ticket del estribo”. Nada podía entonces salir mal. EL KBULLA estaba apertrechado de un número de tickets muy superior a la emisión de los famosos Bonos del Sur por parte del gobierno. ¡Cómo iba a pelar ese boche!




Los tickets, contenidos en varias urnas de plexiglass, se vaciaron en una piscina inflable (de esas de niños) y se invitó a varios pequeñines a que fuesen a mezclar los mismos y que, a la cuenta de 3, lanzaran un puñado de ellos al aire, en donde la notario pública intentaría agarrar el ticket ganador.




Como el lector podrá comprender, el hecho de que yo esté aquí, escribiendo este post, es signo inequívoco de que la diosa fortuna me sigue ignorando, ya por demás en forma reiterada. De todas formas (y para que quede para la posteridad) a continuación les presentó la foto del momento en que la notario no pudo alcanzar uno de los tickets de EL KBULLA, a pesar del evidente esfuerzo que puso y que se puede ver reflejado en su rostro.




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