SON PERRERAS...Y MUNICIPALES.

Hasta ahí, todo bien. Sin embargo, llamó poderosamente mi atención la oración con la que se finaliza el mensaje institucional: “...un país donde todos podamos vivir con dignidad, donde valga la pena vivir y por el cual, eventualmente, morir.” Caramba, todo un epigrama. Casi casi, que uno se lo imagina tallado sobre una roca de granito guayanés. El problema está, en la interpretación particular que parece darle la alcaldía a la palabra “dignidad”. Si se tiene en cuenta que este mensaje va dirigido no sólo a la exaltación del patriotismo, sino que se intenta (como siempre) halagar a las masas con la prebenda gratuita de la lisonja oportuna, sin que los habitantes de Guayana vean que haya mejorado alguno de los servicios básicos (que uno sentía que eran ineficientes en gobiernos de la IV) a uno no le queda más remedio que calificar el mensaje como oportunamente demagogo.
Mostrar en un post los problemas. que para nada son exclusivos de Guayana, como la falta de seguridad (hampa), o deficiencias en servicios básicos (agua, luz, aseo urbano, calidad de vida) no es tarea fácil. Uno puede escribir al respecto y siempre habrá alguien que diga que no sólo se es subjetivo, sino que se tiene un soterrado interés y que lo que se busca en realidad, es desprestigiar. Pero dado que la tecnología permite hoy en día tomar fotos digitales y “subirlas” al blog, creo que resulta oportuno (siendo cónsono con los tiempos que nos toca vivir) hacer uso de aquella declaración de “video mata todo.”
Habrá quien diga que son cosas que pasan, pero por algún extraño designio, Guayana estrena un singular medio de transporte público, con la llegada del socialismo del siglo XXI.
De mi época de estudiante en Caracas, yo llamaba a estos vehículos (con extraña cabina en su parte trasera) jaulas. Su origen lo desconozco, pero era el nombre que la gente le daba a los vehículos que la Policía Metropolitana utilizaba para llevar a sus funcionarios a combatir disturbios estudiantiles y para trasladar a Cotiza a aquellos estudiantes que lograban capturar.
El pueblo guayanés, lo ha bautizado con un nombre que refleja claramente el malestar que siente al ver el tipo de vehículos que la municipalidad ha legalizado como medio de transporte urbano para sea usado por Juan Pueblito: perreras.
La verdad sea dicha, yo veía esas camionetas que iban y venían transportando gente (y cuyo número creció exponencialmente, cuando el gobierno regional y municipal se hizo el sueco sobre su obvio carácter de improvisación, su irrespeto a las normas de tránsito e indiferencia total por la seguridad de los pasajeros) sin pensar en que tenían un nombre diferente al de jaula. Un día me tocó reclamarle a un trabajador que llegó tarde al trabajo. Mi reclamo se justificaba en el sentido de que la empresa (como la gran mayoría en Guayana) da transporte propio para garantizar que el personal llegue a su hora al trabajo y en forma decente y oportuna regrese a sus hogares. El obrero me argumentaba que se había quedado dormido y que se tuvo que venir “guindando de una perrera”. ¿Qué es una perrera? fue la pregunta obligada. Son esas camionetas que pasan frente a la empresa, esas que llevan una cabina atrás, me respondió el muchacho. ¿Y por qué las llaman perreras? Bueno jefe, ¿por qué va a ser? Porque ahí se monta el perraje.
Lo cierto es, que “este tipo” de transporte colectivo (por llamarlo de alguna forma) no existía en la época de la llamada IV República (o época de los corruptos, como gustan en llamarla). Las “perreras” aparecieron bajo el gobierno de Chávez, con la administración del alcalde Antonio Briceño (MVR). Y gozan de buena salud, con la del burgomaestre Clemente Scotto (PPT). La última alcaldesa del distrito Caroní en el último gobierno de la IV, resultó ser Pastora Medina. La ex-esposa de Clemente Scotto y hermana de Pablo Medina, había llegado a ese puesto como representante del PPT, bajo el último gobierno de Caldera. Debo reconocer, que bajo la administración de Pastora existía un transporte colectivo a cargo del municipio, llamado TUCARONÍ. También había financiado una línea de crédito (a través de FONTUR) para la adquisición de microbuses, por parte de particulares, agrupados en Asociaciones Civiles. Recuerdo, que de alguna forma mostró interés por las clases desposeídas. LA CASA DE LA MUJER, (centro de servicio social a la comunidad) es un ejemplo de ello. Promovió becas de estudios en organismos como el INSTITUTO VASCO. Recuerdo también, cuando no permitió que unas camionetas tipo van (completamente cerradas y sin aire acondicionado) siguieran transportando pasajeros desde los terminales de Puerto Ordaz hasta Ciudad Bolívar. Decía Pastora, que eso de estar por más de una hora metidos en un vehículo con muy escasa ventilación (y sin aire acondicionado) era inhumano. La verdad es, que no la he oído comentar sobre las perreras de la V. Digo esto, porque Pastora acaba de ser electa diputado por el PPT ante la Asamblea Nacional, apoyando “al proceso”.
De igual forma, debo reconocer que Scotto ha realizado unos tímidos avances por mejorar el sistema de transporte colectivo. El año pasado la prensa publicitó la llegada, creo que, de unos 12 autobusetes IVECO hacia mediados de año . Después de eso, el personal de la empresa me contó que, desde aproximadamente el mes de octubre, en unos terrenos de la zona industrial conocida como la UD-321, había un lote de estos autobusetes aparcados. Pensaban ellos, que serían sacados “oportunamente” para las elecciones de diciembre del 2.005. Pero tal parece que esa no era la idea. Cónsono con la línea de Miraflores, estás unidades sólo serán asignadas a aquellas personas agrupadas en cooperativas. Tal parece que en la V, las asociaciones civiles no son bien vistas.
En su momento, la prensa regional ha abordado el tema, tal como puede verse aquí y acá.
Quienes quieran saber sobre el sistema de transporte colectivo en Latinoamérica, pueden visitar el blog NOTICIAS DEL AUTOTRANSPORTE LATINOAMERICANO y el blog NOTICIERO INTERNACIONAL DEL BUS. Dan ganas de llorar, de sólo pensar que somos un país petrolero coqueteando con los U. S.$60,oo por barril.
